
Ingredientes para dos personas
- Una patata mediana
- Media cebolla
- Un calabacín
- Harina de garbanzo
- Tomillo
- Aceite de oliva
- Sal
Tiempo de preparación
30 minutos
Procedimiento
1- Pelar la patata y la cebolla. Cortar éstas y el calabacín a cubos pequeños. Poner a freír en aceite de oliva muy caliente.
2- Freír a fuego medio hasta que esté bien hecho. Mientras se hace, mezclar en un plato aproximadamente de seis a ocho cucharadas soperas de harina de garbanzo con agua. Se va añadiendo agua mientras se mezcla hasta que quede parecido a la consistencia del huevo. Añadir sal y tomillo al gusto.
3- Cuando las verduras estén bien hechas, retirar el aceite sobrante, añadir la mezcla de harina de garbanzo procurando que quede uniforme por encima de los ingredientes, poner a fuego lento y dejar cocer hasta notar que la parte de abajo ha adquirido consistencia.
4- Girar la tortilla con ayuda de la tapadera. Dejar cocer hasta que esté bien hecha. Para asegurarnos podemos vovler a girar la tortilla.
NOTA
Para asegurarnos el espesor de la tortilla podemos añadirle a la mezcla de harina de garbanzo una cucharada sopera rasa de harina de maíz. Más vale que nos quede un poco líquida y utilizar este truco, que poner demasiada harina de garbanzo: si nos pasa esto, quedará arenosa.
Que bonita la tortilla. Una vez intenté hacerla sin huevo pero salió fatal!
¡Gracias breast lift!
Es complicado pillarle el punto a la tortilla sin huevo, lo suyo es ir probando y calculando cantidades, ya que en función de la marca de harina de garbanzo habrá que ponerle más o menos. El truco de la harina de maíz va muy bien, ¡te animo a probarlo!