Ensalada de quinoa

27 12 2009

Para esta receta tenemos que servir la quinoa fría, con lo que la podemos hacer de buena mañana o el día anterior y así sólo nos quedará montar el plato. De esta forma resultará una receta fácil y rápida.

Ingredientes para dos personas

Un vaso y medio de quinoa

Un ajo

Hojas de espinaca frescas (o lechuga)

Cuatro o cinco rabanitos

Vinagre de vino

Aceite de oliva

Levadura de cerveza

Sal

Tiempo de preparación

Preparación de la quinoa: 30 minutos. 45-60 minutos para que enfríe.

Emplatar: 10-15 minutos

Procedimiento

1- Picar muy fino el ajo; En una olla con aceite caliente, añadir el ajo y sofreír. Cuando comience a estar doradito añadir el vaso y medio de quinoa y remover continuamente durante un par de minutos.

2- Agregar tres vasos de agua a a la olla y dejar hervir y emover de vez en cuando.

3- Dejar reducir poco a poco el agua a temperatura media y controlar que no falte agua para que la quinoa se cueza bien. Cuando la quinoa esté hecha  retirar del fuego (no debería quedar agua sobrante, si queda, escurrir). Dejar enfriar en la nevera hasta que esté fría.

4- Poner en dos platos hojas de espinaca o lechuga para formar un lecho. Cortar los rabanitos en cuatro mitades.

5- Añadir la quinoa con cuidado en el centro en forma de círculo o como más nos guste. Decorar con los rabanitos.

6- Preparar una vinagreta con: dos cucharadas de vinagre, dos de aceite, una cucharada sopera de levadura de cerveza y sal al gusto. Remover profusamente y agregar encima de los montoncitos de quinoa.

NOTA

Hay que servir la quinoa fría ya que en caso contrario ablandará las hojas de espinaca o lechuga. Por eso esta receta está en “Tiempo de preparación: más de una hora”, ya que añado el tiempo que tarda en enfriarse. En caso de seguir la sugerencia al inicio de la receta no tardaremos más de quince minutos en tenerla lista.

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Cómo hacer seitán de trigo en casa

14 12 2008

El seitán se elabora a partir del glúten, generalmente de trigo (podemos ver la preparación del seitán de espelta aquí), y es ampliamente utilizado en la cocina china y en la vegetariana. Por su textura se utiliza como sustituto de la carne, teniendo tanta versatilidad como se le quiera dar: se puede cocinar a la plancha, frito, en salsa, añadirlo en cocidos… Si a esto le sumamos que, al poderlo hacer en casa, le podemos dar la forma que queramos (desde bolas para trocear al estilo “filete” – como explicamos en esta entrada- hasta albóndigas, pasando por frankfurts o hamburguesas) y distintos sabores en función de los condimentos, encontramos en el seitán un gran aliado a la hora de cocinar.

Además, no es nada dificil de elaborar. Sólo requiere los ingredientes y algo de tiempo. Tiempo que podemos emplear en hacer actividades caseras ya que nuestra presencia sólo la requiere al inicio, para mezclar los ingedientes, y al final para parar el fuego.

El seitán se puede preparar a partir de la harina de trigo, pero es mucho más trabajoso que si compramos el gluten. Como en herboristerías se encuentra fácilmente es mejor partir de él. El precio nos puede parecer un poco caro a priori (alrededor de los 4,50€), pero si tenemos en cuenta el precio de una bola de seitán ya cocinada, vale mucho la pena.

Ingredientes para preparar 6 bolas de seitán:

– 150 gr. de gluten de trigo (lo que viene normalmente en los paquetes de herboristería).

– Agua.

– Alga nori (opcional).

– Sal.

*Para el caldo:

– 20 cm x 5 cm de alga kombu seca (la encontramos en cualquier supermercado oriental o herboristerías)

– Dos dientes de ajo.

– Un vaso de salsa de soja.

– Jengibre fresco (sirve seco).

Tiempo de preparación:

15 minutos de amasado + 45-50 minutos de cocción

Procedimiento:

1- Preparar el caldo para la cocción: en una olla de gran capacidad (mínimo de 22 cm de diámetro, sino reducir los ingredientes en función del tamaño), añadir agua hasta un poco más de la mitad de la olla, añadir el vaso de salsa de soja, los ajos con un corte por la mitad, y el el alga kombu. Si tenemos jengibre fresco añadir un par de trozos de unos 3 cm por 2 cm. Si lo tenemos en polvo, añadir dos cucharadas soperas. Poner a calentar a fuego rápido.

2- Hacer las bolas de una en una. En un bol añadir un puñadito de gluten de trigo y un poco de sal. Trocear alga nori (opcional) para darle más sabor al seitán, o añadir cualquier especia que nos guste. Verter un poco de agua y remover los ingredientes sin hacer mucha presión, hasta que nos quede una bola manejable. Para conseguirla, ir añadiendo agua y gluten hasta que la bola sea de grande como nos guste. Recomiendo que no lleguen a ser tan grandes como una pelota de tenis, para facilitar la cocción en su interior.

3- Cuando el agua rompa a hervir añadir las bolas de seitán y reducir el fuego a lento. Dejar tapado y remover muy de vez en cuando.

4- Una vez pasados 45 minutos, comprobar la cocción del seitán sacando uno del fuego y haciéndole un pequeño corte en hasta el centro. Si tiene un color más o menos homogéneo parar el fuego. Sino, dejarlo 10 minutos más.

5- Retirar del fuego y dejar enfriar fuera del líquido. Una vez frío podemos envolverlo en film transparente y congelarlo.

NOTAS

Es conveniente no hacer presión en la masa de seitán cuando se están elaborando las bolas. De esta forma la bola se cocerá mejor y tendrá una textura más jugosa. Es por ello que también es recomendable hacer las bolas de una en una y no hacer una bola grande y luego partirla.

Hay gente que le añade pan rallado. Se puede hacer, pero no es, en todo caso, imprescindible.

Hay que tener en cuenta que las bolas prácticamente duplican su tamaño al cocerlas. Es por ello que hay que disponer de una olla de gran capacidad, o sino, reducir los ingredientes en función del espacio.





Chili sin carne

28 07 2008

Este plato, considerado de origen Mexicano, es un plato tradicional estadounidense. Tanto es así, que la versión no vegana es el plato oficial del estado de Texas.

Sus orígenes más comúnmente aceptados, pese a que no todos están de acuerdo, parece remontarse a 1880 en Ensenada (México), como forma de alargar el uso de la poca carne que se consumía entonces por los texanos de bajos recursos económicos (se dejaba secar la receta en ladrillos y posteriormente se podían cocinar). Otra teoría histórica menos aceptada, es que nació en la década de 1940 en Tijuana o Chihuahua (México), como sustituto de otros pemmican.

Dado que la teoría más aceptada es que esta receta con chile es de origen mexicano, la hemos incluido en la sección de cocina centro-sudamericana.

Como prácticamente cualquier receta con ingredientes de origen animal, este plato de chile permite una versión vegana conocida como “chili sin carne”: la que os presentamos.

Por cierto, la palabra “chili” es la deformación de la palabra “chile”, y tiene múltiples acepciones: ají, guindilla, morrón…

Ingredientes para dos personas

– Un vaso de alubias rojas

– Una cebolla mediana

– 400 gramos de tomate triturado

– 150 gramos de soja texturizada fina

– Dos o tres chiles enteros o salsa de chile

– Sal y azúcar de caña no refinado (sirve blanco)

Tiempo de preparación

1 hora 15 minutos (sin contar el tiempo de remojo de las alubias)

Procedimiento

1- Dejar en remojo las alubias rojas durante mínimo 12 horas en un bol que las cubra sobradamente con agua. Así, acortamos mucho el tiempo de cocción, que en caso de no remojarlas sería de 3 horas.

2- Picar la cebolla muy fina.

3- En una sartén con bastante fondo, añadir aceite de oliva y calentar. Una vez el aceite caliente, añadir la cebolla picada.

4- Antes de que la cebolla se dore, añadir el tomate triturado y una cucharada de café de azúcar no refinado (para evitar la acidez) y dejar freír tapado 5 minutos a fuego medio.

5- Añadir un vaso de agua y antes de que rompa a hervir añadir las alubias. Dejar cocer destapado a fuego lento durante aproximadamente una hora. Si tenemos los chiles en fruto añadir ahora, sino lo haremos al final, después de añadir la soja texturizada. Cada 20 minutos añadir un poco de agua fría para cortar la evullición, así evitaremos que las alubias pierdan su piel durante la cocción.

6- Una vez tiernas a nuestro gusto, añadir la soja texturizada fina. Tapar y dejar cocer a fuego lento. Si es necesario añadir más agua.

7- Una vez la soja texturizada esté blanda, salar al gusto. Si tenemos salsa de chili en vez del fruto, añadir ahora según nos guste el picante. Remover bien y dejar que el caldo se evapore un poco. El chili suele ser algo caldoso, pero podemos variar la cantidad de caldo como prefiramos.

8- Emplatar en platos hondos. Puede acompañarse con tortitas de maíz o comerse solo.

NOTA

Este plato también se puede realizar con tofu, desmenuzándolo con las manos en el mismo paso en el que hemos añadido la soja texturizada fina. Además, podemos añadirle ajo junto a la cebolla o cocerle unas patatas junto a las alubias.





Temakizushi vegano

27 07 2008

El sushi es un plato tradicional japonés, tal vez el más famoso de la gastronomía nipona, que alcanzó la fama mundial de la que goza actualmente a finales del siglo XX. En la inmensa mayoría de restaurantes japoneses tienen una gran carta de sushis elaborados con diferentes tipos de peces y muy pocos vegetales. Pero esto no tiene que resultar un impedimento para disfrutar de este plato: no hay nada como prepararse el sushi en casa con una receta respetuosa para todos los animales, como la que ofrecemos.

Variantes de sushi

El sushi se puede preparar de distintas formas, siendo las más comunes:

– Nigirizushi o sushi amasado: Es la forma de sushi más elaborada en Japón. Consiste en una bola de arroz oblonga con un ingrediente sobre él; una variante al común es el gunkanzushi, que incluye una tira de alga nori para sujetar el ingrediente al arroz.

– Makizushi o sushi en rollos: Sushi enrollado y cortado. Tiene más variedades: futomaki (grueso, de unos 5cm de diámetro, con varios ingredientes de relleno), hosomaki (delgado, suele tener un ingrediente de relleno), uramaki (o sushi al revés, el arroz queda por fuera al revés que los anteriores) y el temaki, o sushi en conos.

Asimismo hay más variantes de sushi: narezushi (que requiere de una larguísima preparación), inarizushi (saco de tofu relleno de arroz condimentado y otros ingredientes), y el más sencillo por excelencia, el chirashizushi: un bol de arroz condimentado con otros ingredientes (hay dos variantes, el edomae y el omokuzushi).

Temakizushi significa sushi enrollado a mano, y es ésta característica la que lo hace una de las formas más sencillas de preparar sushi para los aficionados. Los demás tipos de makizushi requieren esterilla y de una destreza para que queden bien prensados los rollos a la par que estéticos. Y los nigirizushi pueden resultar engorrosos ya que hay que remojarse las manos cada vez que se vaya a amasar una bola oblonga, y si no se prensa bien al comerlo con los palillos puede desmoronarse.

Así pues, el temakizushi es, a mi parecer, después del chirashizushi, la variante de sushi más adecuada para principiantes aficionados a la cocina japonesa. Además, no hace falta saber comer con paillos: el temakizushi se coge con las manos. Su preparación, como todos los tipos de sushi, es bastante laboriosa, y requiere más o menos un par de horas. Aunque esto es algo que puede desanimar, es una experiencia muy agradable el elaborarse el propio sushi, además de un goce para el paladar y la vista. Poder disfrutar de una mínima variedad de este plato no lo conseguiremos si somos vegan y vamos a un restaurante oriental. Realmente hay muy pocos restaurantes orientales veganos… y que además ofrezcan variedad de sushi. Así pues ¡manos a la obra!

Ingredientes para dos personas

– Un vaso de arroz (el más recomendable es el arroz bomba, pero se pueden usar otros)

– Vinagre de arroz (es preferible que sea de este tipo, pero se puede utlizar de vino o de manzana)

– Sal y azúcar de caña no refinado (puede ser blanco)

– 8 hojas de alga nori desecada de 20 x 20 cm (normalmente las venden de este tamaño)

– Medio aguacate

– Una zanahoria

– 6 ó 7 tomates secados al sol

– Un cuarto de bloque de tofu (para un bloque de 250 gramos)

– Un cuarto de pimiento rojo

– Un cuarto de pepino

– Salsa de soja

– Polvos para wasabi (puede comprarse hecho; lo encontramos en supermercados orientales y herboristerías)

Tiempo de preparación

2 horas

Procedimiento

1- Poner una olla con agua y aceite a calentar.

2- Mientras se calienta el agua preparar los demás ingredientes: tanto el aguacate, la zanahoria, el pepino y el pimiento rojo lo cortamos a tiras de aproximadamente 0,7 cm de ancho y, como mucho, 8 cm de largo. Hacer lo mismo con el tomate seco después de haberlo remojado 10 minutos en agua tibia. Cortar el tofu también a tiras y poner a macerar con un poco de salsa de soja hasta que se vayan a hacer los rollos.

3- Cuando el agua rompa a hervir, añadir el vaso de arroz y cocer por 10 minutos. Mientras se cuece, terminar de cortar los ingredientes y hacer cuatro trozos iguales con cada hoja de alga nori, quedando hojas más pequeñas de 10 x 10 cm.

4- Cuando el arroz esté en su punto, colar el agua, enfriar con agua fría(*) y dejar en el colador.

5- En un cazo pequeño añadir 5 cucharadas soperas de vinagre de arroz, 3 cucharadas de café con azúcar no refinado y una de sal. Poner a fuego lento e ir moviendo el cazo en círculos hasta que se disuelvan el azúcar y la sal en el vinagre, siempre evitando que el vinagre rompa a hervir.

6- Añadir a pequeños chorros la mezcla por encima del arroz. Cada vez que se añada un chorro, remover el arroz con la mano para que se empape todo bien con la mezcla.

7- Proceder a hacer los rollos temaki: Servir un poco de arroz en la mitad de la hoja de alga nori aplastándolo ligeramente. De un lado a otro de esta mitad, y hacer disminuir el grosor de la capa de arroz, pasando de unos 0,5 cm a 0 cm. Una muestra en la siguiente foto:

8- Añadir unas gotas de salsa de soja al arroz. Poner dos los ingredientes cortados a tiras, de forma aleatoria, en el centro del arroz de tal forma que separe el arroz verticalmente en dos partes iguales. Dejar los ingredientes sobresaliendo del alga por la parte en la que hay más grosor de arroz.

9- Enrollar haciendo una ligera presión: de la punta en la que hay menos arroz, enrollamos diagonalmente, como en la siguiente foto:

10- Hacer lo mismo con todos los trozos de nori. Para sellar el rollo, aplastar un grano de arroz en la punta de alga nori hacia la que enrollamos. En el caso de la foto, sería en la punta que queda más abajo.

11- Ir disponiendo en una bandeja en forma de abanico. Al acabar de hacer los rollos, preparar la salsa wasabi (en el caso de que no la hayamos comprado hecha): En un cuenco pequeño añadir dos o tres cucharadas de café de polvo de wasabi y una pizca de agua. Corregir hasta que tenga la consistencia adecuada (debe ser como pasta de dientes). Poner una bola de wasabi en la bandeja.

12- Servir en un cuenco salsa de soja. Cuando vayamos a comer los rollos, expandir en él un poco de wasabi y remojar en salsa de soja.

(*) En la preparación de sushi tradicional el arroz se enfría con un abanico y mucha paciencia.

NOTA

Cuando vayamos a hacer los rollos no dejar mucho rato el arroz reposando encima del alga, ya que ésta se reblandecerá y costará más hacer un rollo uniforme.

El wasabi es mejor comprarlo en herboristerías. El que venden normalmente en los supermercados orientales lleva sólo nabo, nada de wasabi original, y tiene un sabor más fuerte y menos fresco.

Otros ingredientes que hemos probado y quedan muy bien con el sushi son: nabo (crudo o encurtido), mango (muy recomendable), tortilla vegana, calabacín, piña y remolacha.

¡Animáos a hacerlo! Es muy recomendable.